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Mejor carbón para la barbacoa

Combustible para barbacoas

¿Sabías que los expertos raramente discuten sobre cuánto carbón hace falta para una buena barbacoa? La discusión es más bien ¡cuál¡ Y la razón, es que todos han tenido alguna vez una sorpresa desagradable con uno u otro combustible. No es de extrañar. Algunas bolsas de carbón son como un sobre de cotillón. Hasta que no las abres no sabes lo que te vas a encontrar dentro.

¿Cuál es el mejor carbón para la barbacoa?

Fácil.
Como diría un buen gallego: depende.

En la mayoría de los casos la primera duda que nos asalta es, qué es mejor, el carbón vegetal tradicional o las briquetas prensadas de madera.
A menudo la decisión se toma a favor de las briquetas porque aparentan ser la solución más cómoda y sin duda la más limpia. Sin embargo presentan una serie de características que has de tener en cuenta a la hora de hacer tu barbacoa.
Las briquetas tienen por lo general un tamaño similar y la combustión de cada pieza individual es más homogénea, por lo que el tiempo de combustión es relativamente constante. Esto las convierte en la mejor opción para la cocción indirecta, donde se necesita una temperatura uniforme durante mayor tiempo. Algo sencillo de hacer con este tipo de combustible ya que podrás dosificarlas fácilmente y así regular bien la temperatura.
Una ventaja extra de las briquetas es que podrás apagarlas fácilmente colocando la tapa y cerrando la entrada de aire. Aquellas que conserven un tamaño razonable, podrás volver a utilizarlas aunque te va a costar mucho más encenderlas, por lo que tendrás que mezclarlas con briquetas nuevas.
Todo esto es algo más difícil con el carbón de leña tradicional, pero el carbón tiene una gran ventaja sobre las briquetas y es que arde mejor y más rápido, y sobre todo genera mucho más calor. Así que, si necesitas temperaturas altas para cocinar a la parrilla la mejor opción es sin duda el carbón vegetal.

¿Cuáles son las diferencias entre briquetas y carbón?

 

Procedencia

Para producir carbón, se parte de madera seca que se calienta en un ambiente sin oxígeno en donde los componentes volátiles se queman y el resultado es un carbón que contiene alrededor de un 90% de carbono.
Pero no todo el carbón es igual. La calidad no sólo depende del lugar de origen del carbón, también de la madera utilizada para su producción. En algunos países se talan enormes masas forestales para producir carbón en ocasiones de baja calidad, por lo que es aconsejable prestar atención al etiquetado del saco y buscar el sello FSC para confirmar que el combustible procede de silvicultura sostenible.

Las briquetas de carbón a diferencia son una forma procesada de carbón. Se parte del polvo de carbón que se mezcla con aglutinantes aptos para el consumo humano y se comprimen para darles su forma característica.
En otros casos se parte de carbón marrón (de origen mineral) molido al que con o sin aditivos se le somete al mismo proceso de compresión. El lignito tiene sin embargo un contenido en carbono menor y un poder calorífico inferior al carbón vegetal, te costará más encenderlo y huele un poco cuando se quema, además dependiendo de su origen puede contener restos de azufre.
En este caso es importante que mires el etiquetado del saco para saber lo te vas a encontrar dentro.

Una alternativa relativamente nueva en el mercado y que está ganando cada vez más adeptos son las briquetas de carbón de coco. Están compuestas por los desechos de la industria de producción de leche de coco. Básicamente cáscara de coco y aceite de coco. La cáscara de coco tiene una densidad significativamente mayor que la madera utilizada para hacer carbón lo que confiere a las briquetas de coco un poder calorífico más alto. Esto significa mayor tiempo de combustión, en ocasiones el doble de las briquetas normales, menor cantidad de cenizas y residuos. Además al ser un producto procedente del reciclado no implica la tala de árboles y es una solución mucho más respetuosa con el medio ambiente.

Almacenamiento y manipulación

No es necesario que te digamos que tanto las briquetas como el carbón vegetal deben ser almacenados en un lugar lo más seco posible. La más mínima humedad va a afectar a su combustión. Las briquetas ligeramente húmedas se desmenuzarán en la mano, arderán mal y producirán mucho humo, mientras que el carbón vegetal producirá chasquidos con abundantes chispas.
Ten cuidado también al manejar los sacos. El material se rompe y no te va a hacer ninguna gracia encontrarte con que de 3kg de carbón uno es tan fino que se cuela entre la parrilla, y los próximos 500 gr son puro polvo que tendrían mayor utilidad en un filtro de carbón activo que en tu barbacoa. Por supuesto esto no sólo sucede con la manipulación. Si observas que la marca de carbón que compras habitualmente trae muchos finos en el saco es recomendable que cambies de producto o proveedor.
Los pedazos de carbón en el saco deben ser lo más grande posible. Si tocas el saco de carbón podrás hacerte una idea del tamaño de los trozos de carbón. En los sacos grandes de 10 kg o más, el tamaño medio de las piezas suele ser mayor que el de los sacos de 3Kg. Cuanto más grandes sean, más tiempo tardara la barbacoa en precalentarse pero más tiempo durará la cama de brasas para cocinar.

Combustión

Tu barbacoa no es un lanzallamas. El carbón debe arder sin llamas, sólo durante el encendido pueden aparecer pequeñas llamas. Si después de encenderlo sigue produciendo llamas relativamente altas es por la emisión de gases procedentes del carbón. Signo de un mal secado durante el proceso de fabricación.

Las briquetas generalmente producen más cenizas que el carbón cuando se queman adecuadamente. Esto puede ser un problema, dependiendo de la parrilla, ya que si el nivel de cenizas obstaculiza la entrada de aire o  supera a las propias brasas, estas se apagarán.

Una ventaja importante del carbón es que arde con mayor rapidez. Dependiendo de la cantidad podrás empezar a cocinar transcurridos  20 – 30 minutos desde el encendido, mientras que las briquetas necesitan casi el doble de tiempo  para estar listas 45-60 min. Un truco para acelerar el encendido es utilizar un encendedor de carbón parra barbacoas.
Esta ventaja inicial del carbón se convierte en desventaja en lo que a duración se refiere. Una vez listo podrás utilizar el carbón vegetal durante aproximadamente una hora. Después tendrás que añadir más carbón y esperar a que esté nuevamente listo. La vida de las briquetas es sin embargo mucho mayor. Podrás cocinar durante 3-4 horas. Eso sí, a menor temperatura y tiempo mayores de preparación.

 ¿Carbón o briquetas?

 

Como ves no hay una respuesta clara a esta pregunta. Todo depende.
Si lo que quieres es asar a la parrilla unos filetes o chuletas rápidamente, la mejor elección es sin duda el carbón.
Si lo que quieres es disfrutar de una comida larga, en la que se prepararán varios platos a la parrilla, entonces las briquetas tienen claramente la ventaja. Tardarás más en prepararla pero tendrás la tranquilidad de poder cocinar varias horas sin tener que preocuparte por las brasas.